Colgante tallado a mano en madera de roble, pensada para ser llevada cerca del cuerpo
Su forma ovalada y suavemente convexa nace del propio material y conserva la huella natural de la veta.
Una pieza serena y equilibrada, donde la madera se expresa a través de su textura, su volumen y su calidez.
Pensado para llevarse como un objeto cercano, ligero y agradable al tacto, que acompaña el cuerpo sin imponerse, tanto en el día a día como en momentos especiales.





